Archivos mensuales: marzo 2005

Tokio, fría y eléctrica

Tokio es una cuidad fría en los dos sentidos del termino. Hacia aproximadamente trece grados y encima con uno de esos vientos que te congela las orejas. Queda claro que es la ¡cumbre del desarrollo! ¡Aquí no se deja nada aleatoriamente! A pesar que muchos dicen que todo esta escrito en japonés, un turista se desenvuelve bastante bien gracias a los numerosos letreros en ingles, sobre todo en el metro o el tren.

Lo que queríamos ver, lo vimos. La cuidad electrónica con sus cabinas de video juegos frenéticos, los últimos modelos de cámaras de foto y de celulares y sus pancartas luminosas con millones de bombillas. Ni que hablar de las pantallas gigantes en plena calle, el metro repleto (curiosamente, lo vimos repleto una sola vez a las 22h30). También probamos el WC que limpia el trasero automáticamente. Mismo hacen hablar los cajeros automáticos y ponen pantallas LCD con propaganda en los ascensores. De hecho, se puede decir fácilmente que no se tiene un minuto a si mismo en Tokio. ¡Siempre habrá un pitido que te seguirá!

Nuestra estadía fue mas aún irreal puesto que los dos, Mónica et Sylvain, no pudimos soportar el cambio de clima y el aire acondicionado en el avión. Pasamos nuestra estancia con un resfriado de la patada y 39 de fiebre.

Tokio es verdaderamente una ciudad futurista, en el sentido que todo esta organizado de tal manera, que procura la impresión que uno se halla en una película de ciencia ficción del futuro (quizás producto de la fiebre), donde la suciedad no existe. Ahora comprendemos mejor el control de calidad y todas esas normas necesarias para que la imperfección sea reducida a nada.

De hecho, quizás lo habrán comprendido, las grandes ciudades no son realmente lo que más nos gusta. ¡A Sylvain lo agobia por completo, demasiado complicado! ¡Mónica tiene dificultad para soportar la muchedumbre en todas partes! Así que tres días máximo de estadía y ¡todo el mundo esta contento!

Pequeña anécdota

Para encontrar un alojamiento barato a Tokio, hay que reservar 6 meses con anticipación (un albergue barato esta entre 60 y 100 francos suizos) Hotel de la cuidad que ofrece en el piso no 46, un panorama alucinante de 360° sur toda la cuidad de Tokio, ¡Mismo sobre el Monte “Fuji”!

Centro del barrio Shibuya, ¡moda y progreso!

Seúl, visita de médico

Solamente permanecimos unas cuantas horas en Seúl. El tiempo necesario para descubrir a pie, el centro de la cuidad y hacernos una primera impresión de esta cuidad. Esta claro que no tiene nada que ver con Asia del sur-este. Tenemos ganas de decir que es más metro, chamba, tuto.

El cambio de clima también fue una sorpresa, hacía 5 grados cuando llegamos (nos congelamos). La gente duerme en el metro, eso nos sorprendió un poco. ¿Quizás se sienten agotados de tanto trabajar y aprovechan de este momento para reposarse? También notamos que su vestimenta era bastante pasada de moda. Torre donde se encuentra la oficina de administración de impuestos

Calle del centro de Seúl (barrio Jongno 2-ga)

Khao Lak, post-tsunami y las islas Similan

Pez payaso (“Nemo”) en su anémona y sobre todo en su hábitat natural

Fotografía tomada por Remy, un instructor suizo de buceo, que se encontraba a bordo del crucero con nosotros. Finalmente, volvimos al lugar del drama. Y esto por dos razones: la primera para dar vuelta la pagina tras este suceso que vivimos en carne propia y el segundo para verificar si la ayuda internacional se había concretamente consagrado. Para Sylvain, el traumatismo pasó. Sin embargo, para Mónica fue más difícil. Ella experimenta todavía una sensación de nauseas y se siente mal en tal lugar. Hay que darse cuenta que la zona en cuestión ha sido devastada al 80% y que no quedan más que los escombros. Así que Mónica se quedó en el hotel y Sylvain fue al encuentro de la populación para ver un poco lo que pasaba. Desde entonces, estaba claro que no podíamos permanecer allí.

Khao Lak, representaba el turismo. De una costa casi desértica, pasaron a más de 5000 alojamientos en menos de 10 años. Hoy, no quedan más que 900. Para decir la verdad, parece un pueblo fantasma Cuando uno da un paseo en la calle principal, se siente una sensación extraña, como algo anormal. Aquí, se puede casi afirmar que cada familia ha perdido un ser querido, este último 26 de diciembre.

Hablando con los damnificados, uno se entera que la única ayuda que reciben por el momento es la electricidad gratuita, así como víveres. Nada, comparado a la perdida material que constituía su medio de vida (como un carro por ejemplo). Visiblemente, ellos no esperan nada. Algunos reconstruyen para estar listos lo más pronto posible mientras que el gobierno ha prohibido por el instante, cualquier tipo de reconstrucción en la zona afectada. La lentitud en la toma de decisiones, hace que algunas personas comienzan a reconstruir. A parte de eso, hay muchos campos de refugiados o de numerosas organizaciones presentes para ayudar en la reconstrucción de las aldeas. Una ONG italiana (Organización humanitaria no gubernamental) se encarga de construir 400 barcos de pesca. Hay también una cantidad increíble de benévolos, que se sienten a menudo inútiles, puesto que las ONG solicitan competencias específicas que la mayor parte de tiempo, ellos no tienen (sobre todo, aptitudes manuales). Mientras tanto, hay una organización que recupera todo el resto de voluntarios. Aquella que va a organizar el 2 y 4 de abril 2005, el memorial de los 100 días (www.tsunamivolunteer.net). Esta manifestación a nivel nacional, esta dedicada a los sobrevivientes y a las familias de las victimas. Los budistas creen que después de 100 días, las almas de los desaparecidos abandonan la tierra. Decoraciones en bambú se extenderán a lo largo de 36 Km. en la playa. El bambú es natural, sólido y se adapta como es espíritu humano. Representará la fuerza, la determinación y la renovación de Khao Lak.

Parece que a pesar de su desgracia, los tailandeses gozan del afecto de millones de turistas que han visitado el país anteriormente. En consecuencia, nosotros pensamos que pronto encontraran la serenidad de antes.

Sin embargo, como muchos voluntarios, nos preguntamos ¿donde han ido a parar los millones recolectados? De hecho, la mayoría de los lugareños toman iniciativas personales (por ejemplo, venden galletas) para auxiliar a los siniestrados. Además, la mayor parte de las ONG que operan en la zona, son respaldadas por sus propios “contactos financieros”). Finalmente, estamos de acuerdo sobre una cosa: cada uno da y hace lo que puede con su corazón y sus tripas. ¡Es de esta manera que muchas buenas intenciones se transforman en grandes logros!

La mayoría de tiendas estaban cerradas y encontrar un alojamiento en Khao Lak no fue cosa fácil. Al encontrar un hotel, había una tienda de buceo que ofrecía un crucero en las islas Similan a precios sin concurrencia. No lo pensamos dos veces, además no íbamos a permanecer aquí debido al malestar de Mónica, entonces decidimos partir en un crucero de 4 días.

No fuimos decepcionados. Pudimos constatar por nosotros mismos que la naturaleza ha sufrido sólo un poco a causa del tsunami. Los fondos submarinos de este parque natural, que forman parte de los más bellos de Asia del sur-este, nos ofrecieron un espectáculo extraordinario. Una visibilidad de 20 a 30 metros, agua transparente de color turquesa, miles de peces, desde el pez payaso (“Nemo”) en su anémona, hasta el tiburón leopardo, sin olvidar a las morenas, los corales de todos los colores, los moluscos, las esponjas, los crustáceos, los reptiles… ¡uf! lo máximo, un verdadero encanto. También nos dimos una vuelta en las islas inhabitadas del parque nacional donde se puede aprovechar de playas idílicas. Gracias a los Elementos, a la Naturaleza y a lo sobrenatural.

Koh Tao, otro paraíso tailandés

Decidimos regresar al sur de Tailandia. No fue cosa fácil, sobre todo para Mónica. Volver a ver las imágenes que dejamos en un momento de dolor (las palmeras, la playa,…). De otro lado, la vida tiene que continuar y la mejor manera de hacerlo es afrontando el presente. Especialmente para remplazar el pasado con nuevos recuerdos, nuevas sensaciones, menos traumáticos.

Koh Tao, una isla en el golfo de Tailandia, es un pequeño paraíso que la industria del buceo ha sabido explotar. Hemos practicado snorkeling y al mismo tiempo Sylvain aprobó su certificado de buceo avanzado. Los fondos marinos son magníficos. A pesar que la visibilidad no era buena debido a las lluvias torrenciales de hace dos semanas antes, la calidad de lo que se podía observar era sin par. Cientos de peces, corales duros y blandos, esponjas, crustáceos y aún más. De la misma manera, Sylvain buceó en Vietnam y en Camboya. Allá, los fondos marinos han sido casi completamente destruidos por la actividad humana. Corales muertos, cantidades pequeñas de peces, cantidad de partículas que impiden una buena luminosidad. Ninguna consideración ecológica de la parte del hombre.

Hoy en día, estamos obligados de declarar una zona como parque natural si no queremos que ésta se transforme en un cementerio debido a la actividad del hombre. Por supuesto que el pescador debe pescar, es su oficio. Pero los corales no se comen, la mayoría de pececillos que viven en este tipo de medio, tampoco. Además, la pesca con dinamita es la más devastadora y funesta para nuestro ambiente. ¿Sabia usted lo que es la pesca con dinamita (o explosivos)? Es la pesca del ocioso y negligente. Y es simple, lanzas una dinamita en el agua, ésta explota en el fondo, matando y destruyendo todo lo que se encuentra alrededor de la zona. No tienes más que recoger los peces muertos que remontan a la superficie, pero todos no suben a la superficie, y la flora marina, menos aún. ¡Éstos permanecen, simplemente muertos allí! Fondos marinos fotografiados por Sylvain

Angkor, un majestuoso sitio arqueológico de Asia: entre ciudadelas perdidas y selva

Si, la cuidad perdida de Angkor, es maravillosa, esplendida y mágica. Si, hay que pasar mínimo una semana. Si, un guía es indispensable para comprender la extraordinaria historia escrita, esculpida, construida durante cinco siglos. ¡Si, Angkor, Angkor, Angkor! ¡Queremos otra vez!

Angkor, son cinco siglos de historia del gran Imperio Khmer que se extendió durante su apogeo, desde Myanmar (Birmania) hasta Vietnam, atravesando Laos y Tailandia. Es al mismo tiempo, una exquisita mezcla artística de budismo e hinduismo.

Sokun, nuestro guía francófono (lengua francesa), nos relató detalladamente la historia de cada una de esas piedras asombrosamente apiladas y esculpidas con escenas religiosas de la vida cotidiana.

Sokun es una auténtica enciclopedia histórica. Tiene la respuesta a todas las preguntas. Su pasado personal, es tan trágico como revelador de lo que representa la vida en Camboya. Único sobreviviente de su familia (su padre era director de una escuela) durante el sanguinario régimen de los rebeldes “Khmer Rouges”, vivió sometido a trabajos forzados en los campos de cultivo. A pesar de esa etapa difícil de su vida, se graduó como médico durante el régimen vietnamita en 1979. Profesión que ejerció por dieciocho años antes de convertirse en guía turístico con la finalidad de poder sustentar a su familia de cuatro hijos. En calidad de médico, ganaba 35 dólares por mes. Un profesor gana 25… Presentemente, Sokun gana 25 dólares ¡por día! ¡Gracias al turismo!. Templo de Angkor Wat durante la salida del sol. ¡Único!

Nada que decir, ¡hay que venir!

S21, el colmo de las atrocidades de treinta años de guerra

Una de las habitaciones de tortura. La foto en la pared muestra lo que los vietnamitas encontraron durante la toma de la prisión. No quedaban más que siete sobrevivientes y catorce cadáveres. 12’000 personas fueron asesinadas, incluido 2’000 niños.

Celda de madera construida en las salas de clase La guerra, ¡dichosos aquellos que no la viven! Al contrario de lo que se podría pensar, ver este tipo de barbaries, nos hace tomar plenamente consciencia de la aberración de estos actos. Te ofende, lastima, enfría y te hace rechazar para siempre cualquier tipo de violencia. A propósito de emociones, el jefe espiritual de los budistas, dice: “En primer lugar, tenemos que venir en conocimiento de cuán nefastas son las emociones y comportamientos negativos, y benefactores las emociones positivas. Esas emociones negativas no son únicamente destructoras con respecto a nosotros mismos, sino también hacia la sociedad y el futuro de nuestro planeta. Esta toma de consciencia refuerza nuestra determinación a afrontarlas y vencerlas.»

Todas las películas hollywoodianas que hayamos podido ver durante nuestra infancia y adolescencia, esconden la realidad humana de una guerra. El lado heroico de esas películas casi incita a hacerla. Mi papá siempre nos prohibió de tener pistolas o armas de juguete cuando éramos niños. Me acuerdo que nos encantaba, a escondidas, ver esas películas y series americanas como “Rambo” o “Las cabezas quemadas” para después ir a jugar con nuestras pistolas cargadas en el viejo barrio de Montreux. Hoy, comprendo mejor la decisión de mi padre de no querer ninguna arma bajo su techo, ¡Sea de plástico o de metal! Esos males (armas, guerras, dictaduras, etc.) deben ser suprimidos desde la raíz.

Lo peor de la guerra, es su presencia permanente en nuestro planeta. Mismo hoy, siembra el dolor y el pánico, en numerosos países, y siempre por intereses religiosos y/o económicos. ¡Solamente odio y desolación!

« S21 » (Prisión de seguridad 21) fue una escuela transformada en campo de concentración y tortura, por los rebeldes “Khmers Rouges” en 1975. Los “Khmers Rouges”, infligieron con severidad sobre todo Camboya, entre 1975 y 1979. Estos revolucionarios maoístas, exterminaron su propio país de unos dos millones de personas, asesinando todo lo que podía entorpecer la buena marcha de su revolución agraria. Es decir, intelectuales, gente de grado de la armada o la policía, médicos, profesores, cuatro ojos, empresarios, ¡todo el mundo! Luego, la guerra continuó hasta 1993 entre vietnamitas y opositores camboyanos. Es notablemente durante ese periodo que Camboya se convierte en el territorio más minado del mundo. Detrás de esta guerra, se esconden las grandes potencias mundiales (USA, Ex-URSS y China) sin éstas, no habría armas para atacar. La misma historia de siempre.

Camboya es el país que más me agradó en la región de Asia del sur-este. ¿Por qué? Lo ignoro, simplemente así lo siento. Admiro a este pueblo con un pasado doloroso, que ha sufrido tanto, y que acoge tan calurosamente al visitante, especialmente fuera de las ciudades de Phnom Penh y Siam Reap.