Archivos mensuales: octubre 2004

Cambios climáticos

Suiza no es el único país que sufre desde el punto de vista climático. Me acuerdo que los 7 primeros meses pasados en Suiza este año, fueron catastróficos. Si lo recuerdo bien, la cantidad de fines de semanas con sol se pueden contar con los dedos. Nuestra vecina de Clarens nos decía justo antes de que partamos que desde el año 2000, el clima había perdido su regularidad.

En India los especialistas habían previsto un buen monzón (vendaval) 2004. Sin embargo, las lluvias no han sido abundantes. De estos aguaceros, depende la riqueza de una buena cosecha. La agricultura es un sector importante de la economía de India. Los efectos climáticos son determinantes. Muchos factores son necesarios. Dicen que el fenómeno de “El Niño” en el pacifico se debe a estos cambios climáticos. Nos encontramos pues con un problema a nivel mundial. Es tiempo de tomar consciencia del impacto de nuestra existencia sobre nuestro medio ambiente. Y esto no sólo en nuestra región sino en cualquier parte del mundo. El lago Pichola de Udaipur seco a causa del mal monzón 2004. Este lago es la principal atracción turística de la cuidad. Proporciona un romanticismo sin par, con su isla y su Palacio que se refleja en el lago

Higiene y modo de vida durante el viaje

Muchas personas nos preguntan cómo es nuestra vida cotidianamente. Nosotros respondemos que “En cualquier parte donde viva el hombre, se encuentra un lugar donde dormir y lavarse”. Después depende de las pretensiones de cada uno, desde el punto de vista de la comodidad y del bolsillo.

Nosotros tratamos siempre de encontrar cuartos en casas o hostales familiares con baño privado y ducha. La limpieza del lugar es un factor determinante de nuestra elección. Hasta hoy, siempre hemos “encontrado la horma de nuestros zapatos”. Además, en los baños de India siempre hay un balde con el cual se puede lavar la ropa. Mónica con su instinto casero, le da gusto poder ocuparse de esta tarea (¡siempre estamos contentos de cambiarnos de ropa limpia después de nuestros viajes en tren o en bus!).

Referente a la alimentación, es el mismo cuento. ¡La limpieza es primordial! Evitamos comer en la calle y tiendas insalubres, sino comemos de todo. La comida hindú es realmente demasiado picante y nos obliga a tirarnos encima de los platos de comida china. Tenemos que reconocer que un buen pedazo de carne de res bien jugosa, ¡nos caería de perilla después de 3 meses de dieta vegetariana! Ejemplar de habitación (esta cuesta alrededor de $3.-)

El clima desde nuestra partida

Desde que nos hemos ido el 12 de agosto del 2004, nunca hemos viajado a menos de 25 grados (a excepción de Nuwara Eliya, una cuidad en Sri-Lanka donde nos encontrábamos a 1900 metros de altitud y ¡5 grados! ¡Que frío! Mónica en las dunas del desierto del Thar durante la puesta del sol. En verano (junio-julio) las temperaturas sobrepasan los 50 grados. Nosotros nos contentamos con 38

El desierto del Thar (continuación)

Estilos de vida en el desierto. Sin ningún tipo de servicio público (agua, electricidad, gas, etc.) pero bastante como para preparar una buena cena, cantar en medio de la noche y dormir junto a los Elementos.

Encuentros

Ir al encuentro del prójimo es un autentico placer. Es como si los sentidos hablaran antes de entablar una conversación.

Mismo si a menudo el intercambio verbal se limita a algunos gestos, siempre estamos sorprendidos de la gentileza de la gente. Quizás lo que ayuda es el hecho que viajamos sin ninguna táctica. Nosotros pensamos que eso se percibe en nosotros y ayuda al contacto. Shakil en el Palacio del Mansoon en Udaipur. Este chofer de moto-taxi no se interesaba en embaucar a los turistas y se puso en cuatro para servirnos sin esperar nada a cambio. El es sin duda, la persona más noble que hayamos encontrado en India. Hombre y niño en Mandore

Niño con su camello durante nuestro safari.

El Desierto de Thar

Cerca de Pakistán, el desierto del Thar compite por sus temperaturas con los lugares más calientes del planeta (más de 50 grados en verano). Hicimos un safari en camello al encuentro de las aldeas “Bishnoi” y las dunas de arena.

Los Bishnoi son una población que vive según “29 principios para una vida mejor”. Respetan todo tipo de ser viviente y no matan a ningún animal, protegen en particular a la gacela. Fue para nosotros una experiencia inolvidable, el desierto hace pensar en las montanas o el mar: un viento que sopla una melodía en tus oídos, una paz y una energía capaces de calmar a cualquier histérico. De noche se pueden observar los satélites que parecen estrellas fugaces recorriendo esta región tan sensible (entre pruebas nucleares y de guerra). El cielo en el desierto posee una belleza desconcertante, tienes la impresión de formar parte de él, cuando acostado, durmiendo en pleno suelo, abres los ojos como para soñar despierto. Puesta de sol sobre las dunas.

Escarabajo en su Elemento

El Opio en Rajastán

Mismo si este estupefaciente está oficialmente prohibido, el opio es un narcótico que se consume desde hace generaciones en Rajastán como una práctica ancestral que era utilizada por los guerreros “Rajput” durante las guerras como poción para resistir mejor ante el enemigo. Todo conductor de camello te invitará a beber como señal de amistad. Hombre preparando el brebaje de opio

El mismo después de haber consumido, cantando y tocando la música hindú improvisadamente con una botella de agua vacía