Archivos mensuales: agosto 2004

¡Uf, por fin nos vamos hoy!

El vuelo estaba recontra lleno, entonces nos pusieron en los asientos que quedaban libres, es decir, “Clase Ejecutiva” (¡Yes!). Hemos comimos durante dos horas, desde los bocadillos hasta el licor (¡los que conocen a Sylvain, ya se imaginaran que se tomó una copa de Coñac a su salud!).

En este momento, estamos en Viena en Austria, llegamos mañana a Colombo en Sri-Lanka. Estamos más optimistas que ésta, es una buena destinación… Después de la hostilidad del Cairo, ¡realmente necesito reposo! Sin comentarios

Puesta del sol en el desierto

Paseo en camello en el desierto durante la puesta del sol. Momento mágico: a un lado la bola de fuego, al otro la ciudad del Cairo y al centro las pirámides de Giza. Todo aquello completado por un viento caliente venido del norte. Nos llenamos de energía! Besitos más tarde” (dicho por el guía parece que el hombre no debe expresar su amor en público. Asimismo la mujer debe sentarse atrás del hombre sobre el camello como signo de sumisión.”

Bienvenidos a Egipto -“Egyptian hospitality”

Aquí estamos pues, en nuestra primera destinación: El Cairo. El encuentro con el prójimo fue más parecido a un balde de agua helada, que buenas relaciones humanas. Nos preguntamos ¿Es un prototipo de cultura? ¿Por qué ese maltrato hacia la mujer? ¿Es simplemente una manera de ser de los habitantes de una gran cuidad? Les dejamos sondear estas preguntas.

Nosotros solamente guardaremos como recuerdo inolvidable, la magia del momento en el que llegamos al desierto (los Elementos), la arena dorada, un sol de plomo. Montados a caballo, observamos al horizonte las pirámides de “Giza”, de las cuales las puntas sobresalían por encima de las dunas de arena, para luego volverse más y más grandes hasta hacerse realidad. Incluso Sylvain se aventuró a subir a la cumbre de una de las pirámides. El esplendor de la civilización de los faraones en las zonas arqueológicas de “Giza”, “Saqqarah” y “Menfis”, así como el museo egipcio y sus momias y el busto de Tutankamón, nos hicieron rápidamente olvidar la hosquedad con la cual sus habitantes actuales tratan al visitante.

“¡Egyptian hospitality!” las únicas personas que nos ofrecieron un té, eran enganchadores de clientes y mismo hacedores de dinero fácil de los turistas que no vacilan en estafar. Desgraciadamente, los pobres cayeron sobre los únicos “turistas” que no compran recuerditos. Lo que nos entristecía profundamente era cuando les explicábamos que nuestro objetivo era ir al encuentro del prójimo o simplemente un intercambio cultural, nos cortaban la palabra y nos ponían de patitas pa’ la calle 🙂 ¡YES Egipto!

Sawawi, un vendedor de arte en pergamino y organizador de excursiones turísticas, salvó el honor estafándonos un poco menos. Nos prestó un libro de Egipto sin cobrarnos ni un sol y por la duración de nuestra estadía, además nos regaló una hoja de papiro espontáneamente a cada uno. Esto, sin contar las numerosas tazas de té tomadas en su tienda. Mencionamos sus datos en la rubrica “Agradecimientos”. Paseo en caballo alrededor de las pirámides. ¡Buen medio para evitar la afluencia de turistas!

“LA” despedida

Acabamos de pasar el día en familia antes de alzar el vuelo. Eso hace bien. La familia, es todo lo que queda cuando no se tiene más nada. Actualmente, tenemos inclinación a descuidar un poco ese tema. Pasamos momentos intensos antes de partir, cargados de emoción. Cada uno vive su despedida. Cada uno contiene o dirige sus sentimientos de manera distinta. Lo que me gusta de un adiós, es el lado especial, fuera de lo común, fuera de la rutina; que conduce a las personas que participan (aquellas que se van y a aquellas que se quedan) a expresarse de manera diferente, a mencionar por primera vez, temas particulares. ¡Que satisfacción!

El adiós es también ver de manera diferente. El último viaje en tren de Montreux a Ginebra (para tomar el avión) no es el mismo de todos los días. Es interesante, conmovedor, se descubren detalles que permanecían ocultos hasta ahí.

Después, la partida de Ginebra. Es siempre asombroso descubrir el mundo desde el cielo. Los elementos nos regalaron un magnifico amanecer de color naranja. El clima es esplendido, el paisaje soberbio. Nos vamos de Suiza que amamos tanto. Dibujo de nuestro sobrinito Zacharie, de 7 años. Le pedí de dibujar lo que sentía en ese momento, unos minutos antes de nuestra partida. Me gusta la frescura y la espontaneidad de los niños. Un beso para Marine que queremos tanto.

¡Todo está listo!

¡Listo! Por fin tocamos aquel nirvana que se llama Libertad. Libertad de no tener más que el coraje y la determinación para tomar nuestra decisión. Sensaciones que nos conducen a todas y al mismo tiempo a ninguna parte puesto que no hemos previsto ningún procedimiento y ninguna planificación temporal existe. Libertad interior.

Estos últimos momentos han sido particularmente ricos en experiencias con los otros. Hemos intercambiado emociones, sea con la familia, los amigos, los conocidos y desconocidos. Poder entregar, intercambiar, escuchar. Qué tal riqueza, mientras que en Suiza, sólo pensamos en pulir nuestro perfil profesional. ¿Por qué perder el tiempo en compartir, mientras que se podría ganar dinero u otra cosa para nuestro propio interés? Miles de imágenes llenan mi corazón. Tuve el privilegio de hacer una excursión en Suiza como paracaidista, durante cuatro días, a principios de agosto y descubrir mi país de un lado al otro, sobrevolando paisajes que te dejan sin aliento. La felicidad me hincha, la vida me llena. Esos instantes de eternidad, procuran un bienestar interior profundo.

La combinación de todos los factores que componen nuestro viaje es realmente apasionante. Me entusiasma la idea de continuar a descubrir nuestro mundo con mis ojos de niño ingenuo, de hombre enamorado, de economista y de deportista. ¡Qué tal reto!

Les deseamos a todos ustedes, mucha paz y felicidad, no duden en escribirnos, en contarnos sus experiencias de la vida.

“Le mejor que se puede traer de un viaje, es uno mismo, sano y salvo”, Proverbio persa mencionado por Wiliam

“Sabio es el hombre que conoce sus fuerzas, Grande es el hombre que hace realidad sus sueños, Dichoso es el hombre libre” Mencionado por Arnal

“Prefiero morir de pie que vivir arrodillado” Che Guevara

¡Nada más que una semana antes de la gran partida!

Estamos preparando el sistema que les permitirá a ustedes, de estar al tanto de nuestra peregrinación en el Diario de viaje, pero como estamos en verano, ¡hace demasiado calor como para quedarse enfrente de la computadora!

Entonces este mensaje es breve… ¡Chao! Puesta del sol sobre la estatua de Freddy Mercury en Montreux